Ensaladita para los días de calor.
Buenos Aires es una lindura en verano: treinta grados de temperatura, 45 de sensación térmica y una humedad que sólo pueden disfrutarse completamente si uno se queda en casa sin aire acondicionado, o tal vez en un colectivo lleno. Sin embargo, hay que comer. Yo no soy de esas personas que almuerzan un yogur (descremado, puajjjj) y una manzanita, no, no, no. Necesito algo que levante mi espírutu, y sobre todo, mi presión, que suele andar por el piso.
Por otra parte, al planificar el almuerzo no puedo pensar sólo en mí. Muchos mediodías de la semana juego a ser Doña Utilísima y preparo la comida para mi hombre, que trabaja a 15 cuadras de casa. Pobre santo, casi siempre termino preparando lo mismo: milanesas congeladas de Granja del Sol, de esas rellenas de espinaca, y alguna ensalada, generalmente también congelada, arvejas con manteca, choclo, o jardinera (eso sí, con suficiente manteca o aceite de oliva). Otras veces preparo milanesas de soja, también de Granja del Sol (ojo gente, si no le ponen queso arriba no es comida, es cartón). Mi forma de mimarlo es comprarle gaseosa (coca no light) y tal vez un postrecito, a él le gustan esos bien pesados tipo Danonino de banana, yo prefiero los chocolatosos, especialmente el Sandy; aunque los dos nos bancamos un buen postrecito Ser de dulce de leche, que zafa bastante.
El problema es ¿qué cocino cuando hace demasiado calor como para milanesitas congeladas?. Las ensaladas son una buena opción. Un par de veces intenté improvisar un salad bar en la mesa del living. Nada mejor que poder elegir vos mismo con qué armarte tu ensalada y qué aderezos ponerle, dirán algunos de ustedes. Pero con mi chico aprendí que esto no es así para todos. Vos podés ponerle 10 platos en la mesa, llenos de deliciosas opciones, arroz integral, tomatitos cherry, choclo, arvejas, lechuga, zanahoria, atún, etc., y él es capaz de ir sirviéndose cada cosa por separado, comiendo de a una por vez con nada más que un poco de sal. Qué tortura! Con cada crunch que sale de su boca al masticar un pedazo de lechuga desabrida, se me estruja el corazón, lo que por supuesto me impide disfrutar de la fabulosa ensalada que yo me armé.
Por eso les sugiero, si tienen invitados, anímense a servir ensaladas armadas! Hay millones de recetas fabulantásticas para hacer. Ayer mismo preparé una ensalada de fideos fríos, en una adaptación de una receta del libro "The essential vegetarian cookbok", de la editorial Konemann. Esta es mi versión un tanto deforme de la receta: Para dos personas que quieren quedar piponas mezclen dos tazas de fideos cortos, cocidos al dente, con una taza de bróccoli cortado chiquito, una taza de tomatitos cherry cortados a la mitad, una taza de choclo (si es congelado y no de lata mejor), una taza de chauchas en trozos medianos y una taza de daditos de pollo (sin indeseables, por favor). Para el aderezo mezclen dos cucharadas de mayonesa (yo usé light) una de una buena mostaza y una de aceite de oliva, mezclen bien con la ensalada y después que cada quien le agregue sal y pimienta a gusto. La verdad, no es que la haya hecho yo, pero quedó muy buena, fresquita y "llenadora". Prueben y después me cuentan.
2 comentarios:
mhhhhhhhhh....
rapido y simple. te paso mi almuerzo liviano express preferido, q preparaba en la 1/2 hora q temnnia entre el gym la office:
1 lata de jarinera
2 huevos duros
aarroz blanco frio - opcional según tiempo y ganas de cocinar
EL DATO: MUCHO ACETO BALSAMICOOOOOOOO
revuelva y devore...
un beso
ian
UUY esto se está poniendo bueno. Me gustó la de Ian también.
Las ensaladas con fideos son lo máximo, también es muy rico mezclarlos con atún, choclo y arvejas. Es más pesuti pero está buena. Y el top de las ensaladas naturistas: ponerles semillas o granos, sésamo, amapola, trigo.
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