El momento de las radiografías no fue nada bello. Te hacen sostener con el dedo gordo un recuadrito de plástico y metal del lado de adentro de la muela, sin respirar, durante unos segundos. Nada terrible salvo que, como el recuadrito tenía que ir bien atrás en la boca, me dio bastantes arcadas; por lo que me moví y hubo que rehacer un par de tomas. Me sentí bastante bolastraca, les voy a confesar. No me gusta ser de la gente que causa problemas. Yo trato de ser "bien macho", pero tengo muy poca tolerancia. Por suerte al rehacer las tomas la técnica que me estaba atendiendo llamó a su jefa "la capa de las radiografías", quien me explicó unos trucos y sacó un par de herramientas útiles, y todo siguió sin problemas.
Cuando llegué al consultorio del dentista, tenía un poco de miedo, pero bueno, como soy "bien macho" entré con una sonrisa y abrí la boca. Siguiendo instrucciones estrictas de Eric (a quien ya le sacaron tres muelas) cerré los ojos inmediatamente y no los abrí hasta que todo terminó. Yo quería mirar, porque es interesante ver cómo hacen las cosas, pero temía que alguna herramienta me impresionara demasiado. Así que todo fueron sonidos y sensaciones.
Primero vinieron las inyecciones de anestesia, todo ok, ya lo había sentido antes. Luego sentí que algo se apoyaba en mi encía haciendo un movimiento en "u". Pensé "es el bisturí, me están cortando"... no problem, todo está bien. Después sentí ruido a herramienta, como si fuera una sierra eléctrica, dejé de respirar por un momento, pero no hubo sensación. Después escuché algo que me succionaba y sentí algo que me tiraba agua o aire con un ruido como de silbato. Y ahí empezaron a tratar de sacarla. Mamita!!!!
No me esperaba que tuvieran que hacer tanta fuerza. Mi boca estaba abierta al máximo, mi mejilla derecha estaba sostenida por algo que se sentía como un gancho y estaba muy tirante. Me daban instrucciones sobre cómo colcar la cabeza, el ángulo estaba complicado. Me pidieron que tire con la cara para un lado mientras la asistente tiraba de mi mejilla para el lado opuesto. (Debo reconocer que fueron muy amables, todo el tiempo chequeaban que estuviera bien, incluso hicieron algunos chistes.) Hubo una seguidilla de golpeteos, empujones, pinzasos y tirones muy muy fuertes.
Ahí me asusté. No podía dejar de pensar. "Mirá si justo se acaba la anestesia ahora?! Mirá si al hacer tanta fuerza se le escapa la herramienta y me pega del otro lado de la boca?!" Estaba temblando, literalmente. Por las dudas levanté la mano izquierda, indicando que necesitaba más anestesia, sintiéndome realmente boba. "¡Pero qué pedazo de debilucha! ¿Cómo puede ser que me dé tanto miedo esta pavada? ¿Cómo voy a hacer cuando tenga que parir mis hijos?"
Y ahí salió. Mi primera muela. "Pariste la primera" dijo el doctor, y casi espero que me la den envuelta en una mantita rosa.
Me cosieron y todo el proceso comenzó otra vez con la muela de arriba. Fue un poco más complicado porque la maldita no se dejaba agarrar, estaba muy muy arriba. Después de que la sacaron me relajé tanto que casi me duermo mientras me cosían. Yupi, terminamos!!!
Eric vino a buscarme (mi príncipe valiente al rescate!) y me compañó a la farmacia donde tuve que pelar la nalga para una inyección de cortisona. El doctor temía que me hinchara demasiado por todo lo que tuvieron que hacer. Como se imaginarán, no me gustan las inyecciones pero fui toda una trooper y me la banqué, ni siquiera me bajó la presión, vamos todavía! Compramos los antibióticos matacaballos (como dice mi mamá) y una hermosa caja de ibuprofeno 600mg, que vino muy bien cuando la anestesia se empezó a ir. (Duele bastante así que pienso mantenerme drogada por lo menos por 24hs)
Por un tiempo no puedo comer cosas calientes ni masticar nada duro, así que estamos pensando qué papillas me alimentarán hoy y mañana. De merienda, comí un cuarto kilo de helado. Lástima que me equivoqué y pedí sambayón con almendras y luego tuve que sacarle las almendras porque no las podía masticar. A la noche se viene puré de papas con hamburguesas de pescado cortadas chiquito, todo tibio. Soy un bebé.
Les cuento todo esto porque para mí fue un día emocionante.
Y en el fondo soy medio drama queen.
Bueno, de yapa les dejo fotos de mis mellizas.
2 comentarios:
viste lo grande que son las muy chotas!!??
felicitaciones por la proesa! y cuidate estos días que faltan hasta que cierre bien!
beso
que terrible! suerte que a mi no me tuvieron que sacar ninguna, tengo las cuatro en su lugar...
y son enormes...te las dieron asi limpitas o todas ensangrentadas? que asquete!
tenes que sacarles una foto mas de cerca para ver los detalles...pensar que cuanto te habran ayudado a triturar!!!
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