lunes, diciembre 31, 2007

Lo que salva es la humedad

El calor
La calor
El lorca












Hoy estuve todo el día tratando de salvar mis plantas.
Las riego y a las dos horas las pobres están secas de vuelta.
Es como si fueran los coladores de la canción de tomar el té.

Además de regarlas, les tiro agua con un gatillo, para mantenerles las hojas y las flores mojadas. Funciona!!!

No tardé mucho en a hacerlo conmigo misma. Vivo en palermo en un piso alto y me canso de ver las piletas de los demás. A veces quisiera tener al menos una ducha en el balcón.
No es que me queje, gracias que tengo balcón, no?

A la primera lluvia me llegaron recuerdos de la infancia, jugando con mi hermana a tirarnos agua en el balcón. (Tampoco teníamos pileta.)
A la segunda recordé Disney, esos ventiladores con rocío, no sé si los conocen.
A a tercera ya estaba intentando diseñar una máquina que lo hiciera por mí.
A falta de algo mejor lo agarré a Eric, como es alto, es casi lo mismo.
Qué lindo!
Lo recomiendo altamente.

Eso sí... es un poco adictivo.

1 comentario:

Daniela Saidman dijo...

Hola mi prima querida!!
Qué bueno es leerte y saber de ti... Para que veas lo irónico de la existencia humana yo ando muerta de frío!! En este trópico los aires acondicionados no acondicionan sino que congelan, y encima existen y persiguen por todos los espacios de la ciudad. Así que empezamos el año en una helada oficina... cuánto quisiera un poquito de la tibieza que debería convocarnos en estas tierras siempre verdes!!

Sigue escribiendo y alegrándonos en la virtualidad de estas y otras pantallas.

Mil abrazos fuertes,
Daniela