sábado, mayo 15, 2010

A veces uno se siente un poco perdido

 
I don’t know what’s right and what’s real anymore
I don’t know how I’m meant to feel anymore
When do you think it will all become clear?
‘Cause I’m being taken over by the fear

Ok, Lily Allen habla de otra cosa cuando canta estas palabras. Pero me tomo el permiso de sacarlas de contexto.
 
Ya no sé qué es lo correcto ni qué es lo verdadero.
Ya no sé qué se supone que tengo que sentir.
¿Cuándo pensás que se aclarará todo?
Porque el miedo se está apoderando de mí.

domingo, mayo 09, 2010

Haciéndome preguntas sobre la responsabilidad social.

Tengo 
mi granito de arena 
en el bolsillo 
y no sé dónde ponerlo.

martes, abril 20, 2010

Rayo rosa de mi corazón al tuyo

  • May I be happy.
  • May I be free from fear.
  • May I be free from sorrow.
  • May I be free from suffering.
  • May my family be happy.
  • May my family be free from fear.
  • May my family be free from sorrow.
  • May my family be free from suffering.
  • May my friends be happy.
  • May my friends be free from fear.
  • May my friends be free from sorrow.
  • May my friends be free from suffering.
  • May all beings
  • all breathing things
  • all creatures
  • all individuals
  • all personalities
  • be happy.
  • be free from fear.
  • be free from sorrow.
  • be free from suffering.
  • May you be happy.
  • May you be free from fear.
  • May you be free from sorrow.
  • May you be free from suffering.

jueves, febrero 18, 2010

Lo bueno y lo obvio

Preocupada por una inminente fiesta de casamiento, ayer le consulté a una amiga profe de Yoga cómo hacer que mis brazos se vean más firmes.
Me recomendó hacer muy conscientemente el "pasaje de la cobra" del saludo al sol.
Le pregunté si haciendo varios slaudos al sol todas las mañanas vería algún resultado para la fiesta (que es en tres semanas) y muy seriamente me dijo que sí.

Entonces esta mañana me desperté un poco antes con la firme intención de hacer 10 saludos al sol, con la atención puesta en el famoso pasaje.
Busqué un lugar del living donde entrara el mat de yoga, barrí, lo abrí y empecé, mirando al este.

Mamita! Mi cuello estaba durísimo y doloroso. Bueno... como está todas las mañanas de mi vida, sólo que el intentar moverlo lo hacía más evidente. Me dije: "más vale que me tome esto con calma o me voy a romper". Fui despacito despacito, sin forzar ningún movimiento, y un, dos, tres, cuatro saludos al sol (tipo A, el básico de Ashtanga) . Ya me sentía un poco mejor. "Qué lindo que está el cielo" me dije.
Intenté después con el saludo tipo B, que empieza por "la silla" e incluye "el héroe". Uno, dos, tres... me cansé. Ya iba un total de siete saludos, estaba transpirando, sentía la panza caliente y las piernas se estaban desentumeciendo.
"Tres más y termino los 10, qué lindo que se mueve el bambú del balcón con el viento". Uno dos tres, terminé. Mi cuello estaba mucho mejor, pero todavía dolía. Así que decidí seguir con un poco de la práctica básica: un par de torsiones para mi columna endurecida, un par de estiramientos de las piernas, unos "puentes". Un mini relax. "Cómo corren las nubes! Qué blancas contra el cielo tan celeste!"

Me siento tan bien que me siento un poquito tonta, no sé si se entiende.
¿Por qué si uno sabe que hay cosas que hacen bien cuesta tanto hacerlas?
Me dan ganas de tatuarme en la frente, de derecha a izquierda, como para leer en el espejo: "Yoga te hace bien, practicá todos los días".

Mañana veremos si aprendí la lección.

Les dejo videos de los slaudos para los que no los conocen:

Saudo A


Saludo B

viernes, enero 08, 2010

Julie y Julia



Noche solitaria en casa, por suerte tenía pelis para ver.

Primero, la cena: Puse a hervir despacito una suprema de pollo. Agregué un sobrecito de caldo light de verduras, unos pedacitos de apio y unos porotos (de lata, escurridos y enjuagados). Salteé en oliva unos dientes de ajo, unas tajadas de hinojo y unos champignones en cuartos... todo a la ollita.

Con mi plato servido y mi vaso colmado con terma light de pomelo mezclado con seven up free (sí, ya sé, pero a mí me gusta) me dispuse a ver Julie y Julia.

En esta peli se intercalan dos historias (verdaderas).
Meryl Streep es Julia Child, una famosa maestra de cocina francesa, autora del libro Mastering the art of french cooking, (que ya va 49 ediciones, la primera de 1961). La historia de Julia es la historia de cómo aprendió a cocinar en Francia en los 50's y cómo se convirtió en la autora de ese libro.
Amy Adams es Julie Powell, una escritora que se hizo famosa por un blog del 2002 en el que se proponía hacer las 524 recetas del libro de Julia en 365 días. La historia de Julie es la historia de cómo empezó, continuó y terminó dicho blog.

La peli es muy linda, muy Nora Ephron, Meryl Streep es una genia y Amy Adams es adorable.
Pero lo que realmente me llegó son las historias de las mujeres de verdad, mujeres que decidieron hacer un proyecto y lo lograron. Ok, a Julia le tomó 8 años que le publicaran el libro y a Julie sólo un año terminar el blog y hacerse famosa... por ahí tuvo a favor la era de las telecomunicaciones. Pero lo lograron.

Me picó el bichito, mi cerebro está buscando algo para terminar... o algo para empezar... o algo para continuar. Veremos

martes, diciembre 08, 2009

Los coquitos de Martita



Para el cierre del año con los compas de teatro, quería llevar algo dulce.
Entonces recurrí al libro que me regaló mi amigo Gregorio, un libro tooodo de recetas de galletitas que se llama "Martha Stewart's cookies". Por si no la conocen, acá les dejo el link donde Marta te enseña a envolver galletitas para navidad.

Elegí la receta de los "Chocolate chunk coconut macaroons", que vienen a ser nuestras cocadas, pero con cachitos de chocolate. El resultado es realmente delicioso, imposible parar!
Así que les comparto la traducción de la receta para que se manden unas bellas cocadas navideñas!


LOS COQITOS DE MARTHA (Chocolate chunk coconut macaroons)

Ingredientes (Para más o menos 18 coquitos.)
Para medir los ingredientes yo uso las medidas de taza y cuchara que se compran en los negocios de cocina. La medida es al ras, una taza son 250ml.

¾ tazas de azúcar
2 y ½ tazas de coco rallado (son más o menos 200g)
2 claras de huevo (huevos grandes, si son chiquitos pongan tres)
1 cucharadita de té de extracto de vainilla (si no tienen extracto y deciden usar esencia artificial, pongan menos cantidad)
½ taza de chocolate semiamargo picado chiquitito (yo uso el águila de envase negro, que es más amargo)
1 pizca de sal

Utensilios

1 placa metálica para horno
papel manteca
bowl grande
bowl chico con agua (para mojarse las manos)
cuchara sopera

Procedimiento

Precalienten el horno a 160ºC (bajo)

Corten el papel manteca para que encaje en la base de la placa para horno, coloquen el papel con el lado resbaloso hacia arriba.

En el bowl grande, pongan el azúcar, el coco rallado, el chocolate, el extracto de vainila y las claras. Mezclen con las manos. (Van a ver que al principio pareciera que falta líquido, pero después de un rato de mezclar se integran bien los ingredientes)

Con las manos humedecidas con agua, armen montañitas usando más o menos una cucharada panzona de mezcla. No es necesario apretar demasiado, es sólo  para que quede con algo de forma. Mojarse un poco  las manos facilita el manejo de la mezcla, que es un poco pegajosa.

Vayan poniendo los montoncitos en la placa, dejen un espacio de más o menos 2cm entre cada uno. Cuando terminen, lleven todo al horno.

Dependiendo de su horno y del tamaño de los montoncitos que hayan hecho, la cocción va a tardar entre 15 y 20 minutos. Hay que dar vuelta la placa a la mitad de la cocción, para que se hagan parejos. Yo los doy vuelta a los 8 minutos. (Pueden hacer primero una prueba con un coqito solo, para ver cuánto tarda. Yo hice eso porque me daba pena quemar una tanda entera de coquitos. Eso sí, no reutilicen el papel manteca, porque se les van a pegar los coquitos.)

Los coquitos están listos cuando se ve que la punta y la base toman un color tostadito y al tocar la punta están firmes, pero en el medio siguen blandos.  (Ahí hay que sacarlos, porque si no salen muy secos y duros.

Saquen la placa y coloquen con cuidado los coquitos en una rejilla para que se enfrien. Una vez fríos se conservan bien en un tupper hasta por 3 días.


Para los que no saben separar las claras de las llemas, les dejo un videito. Está en inglés, pero con mirar la imagen alcanza.




Bueno, y les dejo éste más cortito, en español.

sábado, octubre 03, 2009

Cerezos en flor


Hace varios días que en mesita de luz tengo un  libro de Taschen lleno de obras Hiroshige, un artista japonés del 1800.

En una parte del libro Adele Schlombs cuenta como durante el gobierno de Yoshimune en el 1700 se crearon parques en la ciudad de Edo para el descanso de pueblo, y en muchos lugares se plantaron cerezos. Parece que una actividad común era admirar los cerezos en flor en Marzo.

En Buenos Aires yo no he visto muchos cerezos, pero hay. Florecen en septiebre, ahí es cuando son fáciles de encontrar. En el boulevard de charcas hay dos, casi llegando a la plaza Guadalupe. Y hay uno en Ayacucho casi MT de Alvear, tan chiquito que me da miedo que se ahogue con el humo de los bondis. Cada vez que paso por al lado de un cerezo tengo que parar y mirar. Me gusta esta foto porque muestra lo que suelo ver, una especie de cielo de flores.

En Washington DC hay un festival nacional de los cerezos en flor.  Parece que desde 1912 hay una tradición de regalarse árboles entre Japón y la ciudad de Washington. Qué grosos... cada vez estoy más convencida de la importancia de que haya árboles en las ciudades.