viernes, julio 10, 2009

Have Yourself A Merry Little Christmas

Ni cerca de navidad pero mirando el especial de Gavin and Stacey volví a escuchar esta canción, que siempre siempre siempre me emociona, y me puse a cantar solita en casa.

Have yourself a merry little Christmas,
Let your heart be light
From now on,
our troubles will be out of sight

Have yourself a merry little Christmas,
Make the Yule-tide gay,
From now on,
our troubles will be miles away.

Here we are as in olden days,
Happy golden days of yore.
Faithful friends who are dear to us
Gather near to us once more.

Through the years
We all will be together,
If the Fates allow
Hang a shining star upon the highest bough.
And have yourself A merry little Christmas now.

Qué será, lo que hace que uno se emocione? La melodía? La letra? Quiero una navidad como las que me vendió la tele, con frío, con nieve, con Pavo.

viernes, junio 12, 2009

El desmuelamiento, parte II

OJELI:
El texto que van a leer tiene escenas de cirujía, así que por ahí prefieran n0 meterse.

Listo, gente, me quedé sin juicio. Luego de alguna que otra autosaboteada y problemas de horarios, ayer a las 6 salió de mi boca la última de mis hijas dentales.

No les voy a mentir, fue feo. La operación duró el doble que la vez anterior. Aparentemente las muelitas estaban totalmente aprisionadas entre el hueso de la mandíbula y su compañera de adelante. Eso hacía que no entrara ninguna pinza sin antes hacer lugar. Conclusión, me sacaron un cachito de mandíbula en la muela de abajo, y me martillaron con un cincel en la de arriba.

The horror, the horror.

Me anestesieron todo muy bonito, así que sólo sentí presión, movidas y herramientas raras, pero no dolor. Salvo del maldito gancho que usa la asistente para separar mi cachete de los dientes. Yo le decía que me dolía y la señora se atrevió a preguntarme ¿pero dónde te duele?
¿Y cómo quería que le respondiera?, ¿¿¿¿¿telepáticamente?????? Al final hice unas señas y expliqué, pero parece que en esa parte no podían ponerme más anestesia, no etendí bien por qué, así que me la tuve que bancar. No lloré, pero hice algunos ruidos... poco dignos.
Mientras les escribo tengo que parar a untarme la comisura de la boca con vaselina para que no se me abra toda. Un divinor!

El doctor me pedía que abriera más la boca y que girara mi cabeza hacia él y hacia abajo. Para meterse hasta atrás, tenía que meter un dedo (creo que era el dedo gordo, pero como tenía los ojos cerrados, no sé) justo detrás de mis incisivos de abajo y hacer fuerza. Él y la asistente se quejaban de que era muy difícil llegar para atrás y me pedían que me esforzara más en abrir la boca y tirar para el lado contrario del gancho mortal.
"Dina, te tenés que relajar. Estás MUY tensa." Me decía, mientras me hacía bajar los hombros y las piernas. El doctor está trabajando en braile acá, no ve nada!"
Yo, entre tanto, reforcé dos ideas previas:
1) bajo tortura no funcionaría, así que nadie me cuente ningún secreto muy importante
2) mis hijos van a ser todos adoptados

Quiero agredecer a todos mis profesores de yoga, si no hubiera practicado tantas veces la relajación y la respiración completa, a todos mis ruidos y caras hubiera agregado arcadas y ahogamiento. Me porté bien lo mejor que pude, respiré por la nariz, intenté relajar: entrecejo, mandíbula, hombros, panza, caderas, rodillas, pies. Pero cada tanto todo volvía a hacerse un nudo de nuevo.

Los momentos más raros vinierons al final en cada muela.:
En la de arriba, con el cincel, el doctor me dijo "vas a sentir un golpecito". No fue uno, je je, fueron 8. Y me acuerdo porque no podía creer la forma en que cada golpe reverberaba en todo mi cráneo. Antes de salir el doctor me mostró el cincel y era chiquito, delicado, yo me había imaginado un martillo y un cincel de escultor, enorme como el que habrán usado para las manos de El David.
En la de abajo, luego de escuchar la sierra elécrica, pensé que me habían partido la muela en dos, después me enteraría que era la retiración de un cachito de mandíbula. Cuando el doctor tomó mi muela con la pinza y empezó a tirar y a retorcer, les juro que pensé que se iban a salir varias. Las pobrecitas estaban agarradas de mí con toda su fuerza, estaban más que vivas, estaban muy sanas. Y nosotros las estábamos arrancando!!!
En cada caso fue esperanzador y triste a la vez cuando empecé a sentir que se aflojaban.

Como en la vez anterior, de tanta tensión, cuando llegaron los momentos de coser cada encía, en ambos casos me dormí un poco. Era tal el contraste.

Finalmente todo terminó. Miramos las radiografías, me explicaron por qué había sido tan difícil. Y hasta hubo un momento de redención: la asistente me miró luego de sacarme todas las porquerías de la boca y la escafandra de papel que me había puesto arriba del babero y dijo "me parece que al final sí estabas abriendo la boca lo más posible... lo que pasa es que tenés la boca tan chiquitita!!" "Sí" dijo el doctor "Y tiene los cachetes tan grandes que cuando trata de abrir más la boca los absorbe y no se ve nada"
Quise putear, pero lo tuve que tomar como un cumplido.

Eric estaba esperándome en la puerta y me compañó a la farmacia a darme la inyección del antiinflamatorio. Yo entré re tranquila, porque la vez anterior me la banqué re bien.
Pero no, me desmayé como una bolsa de papas y tuvieron que agarrarme a mitad de camino y acostarme en el piso con las piernas en una silla. Menos mal que estábamos en el cuartito de aplicaciones, porque caí con los lompas desabrochados y medio culo afuera.
Qué papelón!!!!

Yo les juro que quiero ser buena paciente, no quejarme, portarme bien, colaborar... pero mi cuerpo tiene mente propia.

Por un lado estoy contenta que ya terminó todo, y sé que va a haber beneficios de esto. pero quedo un poco preocupada para futuros momentos de inevitable dolor en la vida de una mujer. Partos, mamografías, ver cuando a los hijos los vacunan, les sacan sangre, los cosen.
Tengo que prepararme, no puedo segur siendo tan blandengue.

Cómo voy a hacer?
Meditación?
Acupuntura?
Programación neurolinguística?
Drogas?
Espero que un poco venga con la maduración natural. Ojalá.

domingo, junio 07, 2009

Torta según el Ratio


A Eric le regalaron un libro de cocina que se llama "Ratio" de Michael Ruhlman.
El libro presenta las bases de la cocina, a partir de las relaciones entre las cantidades de ingredientes. Con estos conocimientos, uno puede entender de dónde parte una receta, por qué funciona o no, y también modificarla.

Hoy lo usé porque ayer hice una torta a partir de una receta de Blanca Cotta y no me gustó mucho el resultado (la receta está en este blog), me pareció un poco pesada, como que le faltaba "esponjosidad".

Así que agarré el Ratio y miré en el capítulo de las tortas. Ahí descubrí que la receta que yo tenía era una versión de una receta muy antigua de torta conocida como "pound cake". La pound cake tradicional lleva una pound (o sea, una libra, más o menos 454 gramos) de manteca, una pound de azúcar, una pound de huevo y una pound de harina, en ese orden. Y pueden hacerse con cualquier cantidad de los ingredientes, siempre y cuando se siga la relación, 1 parte de manteca, 1 de azúcar, 1 de huevo, 1 de harina. Lo loco es que no necesita polvo de hornear, ya que la esponjosidad se logra a partir de la técnica en que se mezclan los ingredientes:

1) La manteca se coloca en un bowl a temperatura ambiente y se bate un poco para meterle aire.
2) Se agrega el azúcar y una pizca de sal y se bate entre 2 y 3 minutos hasta que queda bien pálida y esponjosa, o sea, llenísima de burbujitas de aire. Esto se llama "creaming" y es el secreto para que salga bien esponjosa la torta.
3) Se agregan los huevos de a uno y se baten hasta incorporar.
4) Se agregan las especias que uno quiera, ralladura o jugo de frutas, esencia de vainilla, etc.
5) Se incorpora la harina con espátula sin mezclar, con cuidado de que no se pierdan las burbujas de aire.
6) Se mete en un molde enmantecado y se cocina a 180ºC (fuego moderado).

La receta de Blanca Cotta llevaba harina leudante para levantar la torta, pero no pedía creaming, simplemente pedía que uno batiera 3 minutos luego de mezclar todos los ingredientes. Pero hacer ese batido era muy difícil ya que la mezcla quedaba muy espesa. Leyendo el ratio me dí cuenta que para las cantidades de harina y azúcar, la cantidad de huevo que tenía esa receta no era suficiente. Y sin el creaming, la generación de burbujitas de aire quedaba toda sobre los hombros del polvo de hornear, era obvio que iba a quedar medio pesadota.

Así que hoy hice la torta de nuevo, siguiendo las medidas y las técnicas del Ratio. Sólo tenía 100 gramos de manteca en la heladera, aunque la receta para una torta llevaba 250, pero como estaban explicadas las proporciones achiqué el resto de los ingredientes: 100g de azúcar, 100g de huevo (2 huevos grandes) y 100g de harina (usé leudante, por las dudas, para asegurarme que fuera super esponjosa), le puse ralladura y jugo de limón y extracto de vainilla. Y como era poca mezcla y no tengo un molde chiquito de torta, usé moldecitos para muffins.

Quedó esponjosísima y el sabor está muy bueno!! Por ahí está demasiado esponjosa para una pound cake, habría que probar con harina común, no leudante. Pero estoy muy satisfecha.

Ahora quiero probar el Ratio para hacer otras cosas.

Nuevo blog de dibujos


Hace exactamente ocho días inauguré un nuevo blog que va a ir paralelo a éste. Se llama "dibujinis" y la dirección es http://dibujinis.blogspot.com/ Eric también hizo uno que se llama "dibujados".

Nos basamos en los blogs de fotos 365, atraídos por la idea de empujar a la creatividad a partir del trabajo diario a lo largo de un año. Se nos ocurrió hacer lo mismo, pero en vez de fotos elegimos dibujos. Todos los días hay que subir algo, no improrta si es grande, chico, con mucho detalle o sólo un par de líneas, o si está hecho en un boleto o una servilleta. La idea es dibujar, pintar, componer imágenes. Y en mi caso, también desafiarme un poco a ir por terrenos inexplorados, tratar de hacer cosas que antes no me salían.

Estoy muy contenta ya con mi pequeña colección de 8 dibujos, acá les muestro uno de ellos y los invito a compartir esta aventura creativa conmigo.

domingo, mayo 24, 2009

El de arriba



No conozco personalmente a mi vecino de arriba. Sin embargo, sé muchas cosas sobre él.

Mi vecino usa botas de cowboy.

Le gusta jugar con canicas. Suele llevarlas en los bolsillos y a veces se le caen al suelo de madera.

Disfruta moviendo muebles, redecora dos o tres veces al mes.

Es un buen anfitrión, siempre recibe amigos.
Juntos juegan al fútbol en el living y bailan flamenco.
A veces se pelean, pero se amigan enseguida.

Mi vecino tiene novia. Y su novia lo quiere mucho, mucho.
La hace realmente muy, muy feliz.

Es que mi vecino es un gran amante.
  • Está siempre listo, no importa la hora.
  • Alcanza ritmos sorprendentes.
  • Tiene la fuerza de una locomotora.
  • Y la resistencia de un maratonista olímpico.
A veces me enojo un poco con mi vecino. Me gustaría saber un poco menos de su vida.
Después de todo, vivimos en un edificio de los 60's, con paredes gruesas, no es que todos escuchamos todo de todos, como en esos edificios nuevos. He estado a punto de subir a tocarle el timbre un par de ruidosas madrugadas, pero al final no me animé.

Debo confesar que también tengo un poco de curiosidad de verle la cara. Cuando voy en el ascensor con un hombre que baja en el piso que sigue, me quedo esperando en la puerta de mi casa a ver si escucho las llaves de la puerta de arriba ¿habré viajado con mi vecino? ¿era ése?

Me pregunto qué le diría si me animara a hablarle.

Posibles comentarios:

"Hola, soy tu vecina de abajo. Decime, ¿nunca se te ocurrió alfombrar?"
"Hola, soy tu vecina de abajo, como regalo de buena vecindad acá te dejo este WD-40 para las patas de tu cama."
"Hola, soy tu vecina de abajo, ¡te felicito!"

250 k!!!!


Has recorrido un largo camino, muchacha!!!

jueves, mayo 14, 2009

La droga de la nostalgia.

El historiador chileno Pablo Aravena Nuñez (2003) nos advierte en cuanto a los efectos paralizantes de la relación con el pasado en clave nostálgica:

"La nostalgia, en tanto glorificación del pasado, equivale a aceptar que lo más importante, lo más significativo de la propia existencia, ya ha sucedido. Si ya dimos lo mejor de nosotros, si todo el valor que habitaba en nosotros (as) se agotó, no tenemos ya material disponible para construir nada. En este sentido, la nostalgia tendría en nosotros el mismo efecto que un narcótico; nos proporcionaría placer en la misma medida que nos restaría vida"

Esto es parte de nuestra formación en el Museo de las Escuelas. Buscamos que la gente se relacione con el pasado de una forma crítica, sin caer en la nostalgia "Ah, la escuela ya no es lo que fue cuando yo era chico... qué recuerdos maravillosos" "Ahí sí que aprendíamos", "Esas maestras eran un ejemplo, no como ahora" "Éramos educados y limpios" "Antes todo era mejor", etc ,etc.

Quiero compartirlo con ustedes porque me parece que no sólo sirve para el estudio de la Historia de un país, también se puede aplicar a la historia de cada uno. La nostalgia como narcótico... cuántas veces nos hemos drogado con recuerdos, no?

Y si a eso le sumamos el soñar despiertos con fantasías o proyecciones a futuro, puede ocurrir que pasemos todo un día sin entrar del todo en contacto con el presente.

Yo fantaseo MUCHO, drogona mal del daydreaming. Junto a la fantasía de lo imposible, está el pasado, que releo, reviso, evalúo y cuestiono constantemente. El futuro se mete también, cuando me preocupo por lo que vendrá... dentro de cinco minutos, a la noche, mañana, en un año, en diez años, en cincuenta, cuando me muera. Así que el presente pobre no tiene mucho espacio.

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Tips para vivir el presente.